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Conversaciones conmigo...

Me paro frente al espejo, me miro por largos minutos. Miro mis ojos, mi boca, mi piel. Quito el maquillaje que apenas llevo en mi cara y veo caer una lágrima. El efecto de la crema con mis lágrimas hace una mezcla infalible, como si mi piel necesitara sentirla. 

Duele, no sé cómo explicarlo, pero duele… Quiero evitarlo, intento sumergirme en la inmensidad de la razón y conmigo, lamentablemente, no funciona. No puedo pensar con claridad, siento que mi cuerpo se acelera, cada vez más, siento que no puedo aguantar un minuto sin él. No me mires así, ya sé que pensas que es una locura, que no hay manera que me puedas imaginar a su lado, que no existe la fórmula mágica que pueda hacer posible lo imposible, sin embargo, no dejo de pensar en la remota posibilidad de vivir mi vida acurrucada en sus brazos… 

Ya sé lo que está pasando por tu cabeza en este mismo momento, pero así lo siento, aunque no te guste, aunque creas que estoy loca y que lo hago solo para molestarte a vos, siento que nunca estuve tan enamorada como hoy. El universo contra mis deseos, y yo, no pienso rendirme tan fácil.

Mirate… ¿Te das cuenta lo que sos? ¿En qué te convertiste? Él no es más que una excusa para vos, no queres su amor, no lo necesitas, él es solo un escape porque queres evadir lo que te pasa en realidad. ¿Sos capaz de verte? ¿Necesitas seguir sintiendo este dolor? ¿Necesitas sentirte vulnerable? ¿Necesitas volver a sentir porque tu corazón está muerto? No sabes que querés, estás perdida en un túnel de deseos en donde encontrás en cada uno de ellos partes que quedaron de vos, desparramadas por todos lados… No sos vos, es lo que quedó de aquel día en que te lastimaron tanto que ni los años lograron reconstruirte.

No entendes!!!!!! Basta, no quiero escucharte más… Necesito su cuerpo, necesito su piel, necesito sus manos en mi cara apreciando cada imperfección y diciéndome que soy perfecta, porque para sus manos no existe otra piel que le quede mejor que la mía.

Si, está muy bien, créetelo, dale, seguí perdiéndonte en ese mar de amor. Cuando quieras despertar de este sueño, te va a doler tanto, vas a quedar con el corazón en las manos, y yo, voy a tener que juntar cada lagrima del suelo, vas a sentir que no podes respirar, que tu vida se apaga rápidamente. Vas a sentir que te inventaste el amor para olvidar el dolor, vas a sentir que creíste que sus manos te podrían curar por aquellos que lograron lastimarte más de lo que imaginabas. Vas a verlo distinto, vas a verlo de verdad, con sus imperfecciones y lejos de esa idealización que te hace ver el mundo que vos y yo sabemos que no existe.

Dale, sacate el resto de maquillaje, no es la primera vez te que rompen el corazón, vení, sentate a mi lado, yo te voy a abrazar y mañana trabajaremos juntas para volver a empezar...

 

 

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